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Etéreas y translúcidas son las exquisitas tazas que la artista Denise Blanchard hace a partir de bolsas de té. Teñidas en su uso, estas se convierten en materia prima para sus creaciones, un trabajo directamente ligado a la investigación y la experimentación.

En su constante búsqueda por nuevos materiales, hace ya casi una década descubrió las bolsas de té, usadas y sin uso, para trabajarlas en distintos proyectos; y hace dos decidió ocuparlas para desarrollar trabajos volumétricos. Así nacieron lámparas y tazas de té de delicada transparencia.

Es un proceso que inicia recolectando las bolsitas y sacándoles el contenido. Después las estira, las seca y las plancha. Recién entonces están listas para ser usadas. Como molde, usa algunas de las tazas antiguas que ha encontrado en anticuarios y con las que ha formado una pequeña colección. Siguiendo el contorno de ellas va uniendo los papeles con líquido endurecedor.

-Una vez lista viene el secado que es lo más lento, y como todos los otros procesos, lo he aprendido al ensayo y error. Usaba la estufa y también el secador de pelo, pero este hacía volar los papeles. Ahora tengo un secador distinto -explica Denise, y agrega que luego aplica a las tazas un sellante UV para que no les afecte el sol. Por lo mismo, las entrega al interior de una caja de acrílico: “Es una manera de dignificarlas y protegerlas, porque el material es muy frágil”.

Un nuevo inicio

Hoy Denise deja el espacio que la vio trabajar durante casi quince años en Bellavista, para reinstalar el taller en su casa, donde a partir de marzo dará clases de arte textil junto a Maite Izquierdo. “Es el término de una etapa y el comienzo de otra”, dice, y aunque reconoce que al principio le asustó la idea, se dio cuenta de que tendría espacio suficiente para trabajar y almacenar esos materiales que le permiten investigar, experimentar y crear. “Hay gente que me ayuda a juntar las bolsas de té, y las uso enteras: el té usado lo reutilizo como compost; el nuevo lo voy juntando en distintos frascos de acuerdo a su sabor; las etiquetas las trabajé pero no me convenció el resultado, y los hilitos también los estoy empleando para hacer tazas y cucharas”.

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=198742

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